Si un día apareciera
mi cuerpo abandonado,
sin los brazos,
sin las piernas,
con el rostro desollado.
Si un día apareciera
metido entre bolsas negras,
sin cabeza,
sin mis ojos,
con las entrañas expuestas.
Si un día apareciera
violado y acuchillado,
torturado hasta la muerte,
hasta la muerte humillado.
Si un día apareciera.
Si un día apareciera
la ceniza de mis huesos
y mi carne
incendiada, triturada,
en la tierra amontonada.
Si un día apareciera
con la piel desprendida,
la garganta rebanada,
con la sangre coaugulada
en ácido diluída.
Si un día apareciera
que le entreguen mis pedazos
a mis padres, mis abrazos.
Aunque lastime.
Aunque hiera.
Si un día apareciera
lleven a ellos el frío
de mis restos
porque a ellos pertenezco
ahora que ya no soy mío.
Si un día apareciera
que sepan que ya no lloro,
ya no sangro,
no sufro.
El dolor se me ha agotado.
Si un día apareciera
que sepan que hay lugares
que no alcanzan los cuchillos,
ni las balas, ni el castigo.
Rincones donde no llega
el brazo del asesino.
Si apareciera un día
me quedaría tranquilo
porque pa' vivir nacemos
y para nacer morimos.
Dedicado a:
Alexander Mora,
Érica Kassandra Bravo,
Anayeli Bautista,
Julio César Mondragón,
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