Cierto que nadie me ha preguntado quiénes son esos parias semilibres, pero tengo que escribir sobre ellos porque puede ser cualquiera y no está de más poderlos identificar entre la informe multitud a la que nos ha llevado la superpoblación.
Es difícil definir claramente a un paria semilibre. No lo intentaré. Pero desmenuzaré el término en sus componentes y después los uniré. Al final, el concepto emergerá por sí mismo y el lector tendrá una mejor idea sobre lo que son estos seres ya cotidianos en las sociedades potmodernas.
¡Comencemos!
El primer componente es "paria". ¿Qué es un paria? Según EL PEQUEÑO LAROUSSE ILUSTRADO 2008, tiene algo que ver con las castas de la India.
Como otros parias, el paria semilibre es un marginado, alguien que no pertenece por ser considerado inferior al resto.
¿Y qué hay del término "semilibre"? Cualquiera diría, que tiene que ver con la libertad y de alguna manera, así es. Pero el prefijo "semi" significa "medio" o "la mitad", entonces la libertad parece conformar sólo el 50 por ciento de este enigmático humanoide.
Como el centauro, que en la mitología griega era un ser hombre/caballo (no puedo asumir que era mitad y mitad), el paria semilibre tiene también una naturaleza dual y es complicado averiguar exactamente dónde termina el humano y comienza el caballo.
En su dualidad Humano/Bestia, el paria semilibre es esclavo en su parte humana y libre en su parte bestia. Se transforma como el hombre lobo, se aisla como el estepario. Sin ser contradictorio, es corpuscular y ondulatorio como la luz. Intenso como el mar, caminante como el río. La tarde y la noche. Amigo de los amigos, culero con los culeros. Monstruoso, abominable y extraordinario. Repudiado y admirado. Se le odia, aunque casi nunca se le ama.
Aún siendo un excluído, el paria semilibre pertenece a la sociedad que lo produjo y a ella regresa cada vez que necesita ser un esclavo; regresa, de la misma forma en que su criatura regresa al doctor Frankenstein.
Aún siendo un excluído, el paria semilibre pertenece a la sociedad que lo produjo y a ella regresa cada vez que necesita ser un esclavo; regresa, de la misma forma en que su criatura regresa al doctor Frankenstein.
"Tienes razón, lobo estepario, mil veces razón,
y sin embargo has de sucumbir.
Para este mundo sencillo de hoy,
cómodo y satisfecho con tan poco,
eres tú demasiado exigente y hambriento;
el mundo te rechaza,
tienes para él una dimensión de más. "
(Fragmento del Lobo Estepario)
¡Vivos los queremos!
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